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EDITORIAL GUAMAÑANGA · Con paciencia y salivita
De Edmundo García lo único que sabemos y/o recordamos es la carita de sapingo que tenía en De La Gran Escena, pero eso es pasado, lo que nos llama la atención es que el tipo ya tiene… ¿cuánto, 50 años? más o menos… y continúa con la misma carita… de sapingote. De Iroel, el primo chiva de Yoani Sánchez ni hablar, un defenestrado recapitulado que se dedica a recordarnos, diariamente, que los gusanos existimos y que no nos extinguiremos como los dinosaurios que tanto obedece. Eso lo sabe muy bien.
Entonces llegan los sapingos de
“Cuba-Información
” planteando la bobería de que si puede la “disidencia” presentarse a las “elecciones” en
DondeTuSabe y hasta se preguntan si se atreverán a demostrar su “respaldo real”. A ver, mongos de la yuca, ¿de qué elecciones hablan? Es más, ¿de qué “disidencia” hablan, lamebotas de segunda? ¿Salir de qué cueva, mulato? ¡Desde Europa es muy fácil, negrón! Sigue esperando chiva, el césped crece mientras más llueve.
La única verdad de los cubanos es lo que exigen, sus derechos. Los mismos que puedes exigir y disfrutar en España, francia, Japón, Chile, Australia… Pero bueno ya, caballero, esta gente lo que está es desesperada, ansiosa, como que no aceptan que cada día, cada paso, cada camino que toman pierden un kilómetro cuadrado de credibilidad. Están que el fondillo les arde, les pica… y vamos a ser sinceros, por muy largas que tengan sus garras para rascarse, sus hemorroidiológicas son irreversibles. Cagaron, compadres.
Hoy lo peor no es la Seguridad del Estado, ni Fidel, Raúl Campos, mucho menos Iroel, Edmundo y/o Erik Fundora Salina. Si, Erik, un cubiche que vive en Cincinnati, Ohio y que comenta cositas desde el “Imperio cruel”. No nos quedan dudas, lo peor de la chivatancia cubiche está en la Yuma. ¡Panales de hormigas bravitas! Aprepárense taínos que la lucha que se viene es de hormiguitas locas comunistocas contra elefantes lentos pero aplastantes. No nos preocupa, en lo absoluto, se sabe que el elefante con paciencia y salivita, se singa a la hormiguita.
En la valla se ven los gallos.