ÉL y ELLA
“El país yace en ruinas y no les importa, no muestran la más mínima dignidad. Ellos desean permanecer hasta el último momento, a cualquier precio, incluso provocando la violencia civil, viendo a sus aliados como simples objetos para su uso. Ya lo hizo Fidel Castro en el Moncada cuando supuestamente se extravió en un Santiago de Cuba que conocía muy bien, mientras los otros asaltantes combatían y eran asesinados. También lo hizo Raúl Castro en el combate de Marcos Sánchez, en aquel muy lejano 1958, cuando cobarde y vergonzosamente salió huyendo y dejó detrás a toda su tropa.






