EL DOBLE · Miranda y Fidel Castro
Cuando el verdadero Fidel Castro murió, en 1986, tras su cómico discurso en Sancti Spíritus, pueblo que odiaba, pueblo que le devolvía ese odio, Raúl brindó temprano, mezclando alegría y nerviosismo, para después dormirse. Mientras aquel primer Comandante hablaba, alguien entre la multitud le enseñó el protagónico dedo del medio (he aquí el origen del infarto) y desapareció entre los demás enguayaberados sin dar oportunidad de que lo fusilaran al amanecer. (Se quién fue y no lo diría aunque me torturen; sé quién fue y nadie me ha ofrecido dinero por decirlo)… Continuar en tumiamiblog.






