EDITORIAL GUAMAÑANGA · Marcados con mierda
“Los americanos son comemierdas”
Álvarez Guedes
Verdad que los yumas son muy bichos pa’ ciertas cosas pero muy mongos pa’ otras y se dejan tocar el culo facilito cuando les conviene. Pero el lío no está en que si se dejan dar jamón así y ya, porque a estas alturas se nota que a los consortes lo que les cuadra es que les metan el dedo, en revoltoso ademán.
Que al bicho flaco e insingable de Mariela Campos Ruz le den visa yuma no es cosa que deba asombrarnos. A la susodicha le cuadra la viajadera y el contacto cercano con todo aquel que no pertenezca a las recuas de prietos y mestizos con marcas de plantación que pululan entre ingenios y caseríos de su padre. A la niña hay que darle aire porque, siendo la cara menos cagada de un gobierno donde lo más bárbaro y lo más de moda es el color de la bolsita de colostomía que se lleva, la tipa tiene que meter con la jeta y ahora más que nunca porque como todos sabemos, ya la volá está en esa etapa resingonaútica en que la mona no carga al hijo ni por casualidad.
No hay que darle mucha importancia a lo que la vocera de los cagalitrosos de Birán diga, ella tiene por encargo jinetearle a los yumas la mano blanda y el baro pa’ que cuando QTS guinde el pescuezo, los blancos de la acera de enfrente le den jama al cabrón que ponga la china. Pero los yumas son una cosa pero parecen otra, al punto de que en las entrevistas la presentaron como hija de Fidel y no de Raúl, “un descuido” dirá cualquier tracatán con gerencia en la ínsula, pa’ tapar que a los yumas le importa un cojón frito si la bicharraca muelera es hija del primer hijeputa nacional de la república y a su verdadero puro ni siquiera se le tiene en cuenta, por insignificante e inseguro como Luis XVI.
No hay que darle bombo porque al final la niña fue a hablar de su familia y a contarles a esos que quiere que le mantengan los viajes y las mariconguerías varias de como un pequeño grupo de cabrones tienen secuestrados a un montón de gente sin derechos ni a pensar derecho, porque el meollo de este rollo es que ni yendo a la luna se pueden sacar la peste de arriba y el estigma mierdero. Hagan lo que hagan, manden a quien manden, digan lo que digan o se pongan en cuarenta, ella, su padre y toda la caterva de pencos que llevan el apellido del singa’o mayor, están, de por vida, marcados con mierda.







Cacique
Cambia el cabrón fondo gris que los viejos cegatos no pueden casi leer.
SABIAS PALABRAS de este editorial de Guamañanga.
Esos cagalitrosos cambiados por mierda se pierden las dos cosas, el envase y la mierda.
Los gringos con “aires de cheverones y buena gente” siempre los cojen de pendejos.