EDITORIAL GUAMAÑANGA · Alí Bababa y los 40 babosos
No hay que ser genio para darse cuenta que nuestro problema como nación, pueblo, merekumbé y/o cosa rara, pasa por algo tan insignificante como la saliva. La baba es el elemento primordial que ha conformado nuestra historia reciente y no tanto, ha estado presente en todo acontecimiento generado en la ínsula durante medio siglo y creo que muy pocos o nadie en realidad le ha prestado la atención que merece como verdadero catalizador de nuestro acontecer patrio y generador de todo lo que nos ha tocado vivir a los cubiches.
Porque oiga, hay que mirar pa’ atrá. El tipo, con la baba, acabó con todo y de baba nos ha tratado de mantener hasta hoy, y baba meten los cuadros que van de reunión en reunión, de asamblea en asamblea, de motivito en motivito, baba baja el rector y el tracatán, baba meten los artistoides de la Bienal esa de Labana y bueno, de baba vive el cubano desde hace mucho rato, sin ver el día en que la baba se acabe y sean posibles las elecciones y eso pa’ poner un mudo en la primera magistratura, aunque sea pa’ joder, a base de baba mudada.
Y aunque la yegua vieja forrada de galones que ahora debate su bate entre manejar el bayú nacional y tratar de enmendar el rumbo pa’ que a su chivatona familia y babosa hijita puedan jinetear a full no sea muy dada a la baba y más al wisky, basta que se pare delante del estrado para que los años interminables de baba, vertidos en la batea patría se personen como una carga eterna por llevar a cuestas. Es muy negro ser enano, penco y haber heredado el gobierno de un país cuando en él no queda nada que desbaratar.
Lo peor de todo es que el brodel mayor haya llevado a niveles tan altos el descaro, la mariconá y la baba a tal punto, que se corre el riesgo de que la historia al final le pase por arriba, sin que nadie lo recuerde porque le falta precisamente al uno lo que le sobró al otro: Baba, mucha baba.







Guamañanga, excelente su EDITORIAL, y en verdad, mi generación pagó la culpa de otros pero cuando veo las estupideces de los “indios con levitas” que somos, entonces, nos merecemos lo que tenemos.
Mira el ejemplo de esa madre con ese hijo, paradójico, el valor inculcado pero con su propaganda “nike”. En verdad que los valores bajo el régimen castro-comunista-satlinista-totalitarista están completamente TRASTOCADOS.